Vamos a encontrar la resonancia con los demás yendo a nuestro propio corazón.
Uno de los puntos esenciales para preservar las relaciones es aprender a sentir lo que pasa en nosotros y por qué. Sobre todo cuando atravesamos una dificultad. 

La autoempatía es un momento que empleamos para volvernos hacia el interior de nosotros mismos y para asumir lo que ocurre en nuestro interior. Para ello, nos planteamos dos cuestiones: ¿Cómo me siento? y ¿Qué puedo sacar de esta situación? Y les hemos de dar vueltas hasta que una luz crezca en nosotros y/o hasta que sintamos un alivio a la incomodidad de ese instante.
La atención que nos prestamos a nosotros mismos nos tranquiliza y nos permite después acoger más fácilmente a los demás.

Publicado: 16 de Septiembre de 2016