Nadie ha dicho que sea fácil educar a un niño. La tarea se torna muchísimo más ardua si su comportamiento nos desborda: desde sus primeros gorjeos al final de la escuela primaria, el niño atraviesa fases necesarias, y a veces difíciles, en su tránsito hacia el adulto que llegará a ser.
A los padres les parece a veces que su hijo adopta conscientemente un comportamiento destinado a sacarlos de sus casillas.
Habías jurado y perjurado que cuando tuvieses hijos nunca dirías una palabra más alta que la otra, y que todo sería armonía y amor. Y de repente te desgañitas para que se acabe la sopa o arregle su cuarto. 
¿Qué ha sucedido? Porque tu opinión sobre los gritos no ha cambiado....











Publicado: 16 de Septiembre de 2016