PARA EMPRESAS QUE QUIERAN SER EMOCIONALMENTE INTELIGENTES.
Si practicas cotidianamente tu inteligencia emocional invitas a tu entorno a interactuar y comunicar de otra manera. Eres iniciador y promotor de un nuevo estado de ánimo que encontrará naturalmente un eco en tus colaboradores. Sólo tu puedes inscribir esta acción en el tiempo para compartir tu visión de la empresa emocionalmente inteligente.
Haz tu balance
Capitaliza tu experiencia
Para conseguirlo debes extender tu "zona de confort", es decir trabajar en las situaciones que todavía te cuesta gestionar. Comienza por identificar las diferentes zonas existentes:
*Zonas cómodas: situaciones que no te plantean ningún problema. *Zonas de progreso: situaciones que consigues dominar mal que bien.
*Zonas de pánico: situaciones que no consigues gestionar de ninguna manera.

¡¡¡¡¡PIENSA EN EL COACHING!!!!

Publicado: 15 de Agosto de 2016